Un reciente y revelador estudio del Ministerio de Capital Humano ha puesto el foco en una de las realidades más crudas de nuestra sociedad: la situación de calle. Los resultados del primer Censo Nacional de Personas en Situación de Calle, que abarcó a 19 provincias argentinas, sitúan a Tucumán en una preocupante octava posición, registrando 159 personas que subsisten sin un hogar estable. Este diagnóstico, pionero en su alcance, busca transformar la ‘intuición en evidencia’ para la formulación de políticas públicas efectivas y demuestra la magnitud de las personas en situación de calle en Tucumán.
La publicación de este informe representa un hito fundamental para comprender la dinámica de la vulnerabilidad extrema en el país. Durante años, la ausencia de datos concretos ha dificultado la planificación de estrategias de asistencia y reinserción social. Ahora, con un panorama más claro, aunque aún parcial, las autoridades locales y nacionales tienen una base sólida para diseñar intervenciones más focalizadas y humanas. La situación en Tucumán, con sus 159 personas relevadas tanto en espacios públicos como en dispositivos de alojamiento transitorio, subraya la urgencia de una acción coordinada y sostenida en nuestra provincia.
El Impacto del Censo de Personas en Situación de Calle en Tucumán
La octava posición de Tucumán en el ranking nacional de jurisdicciones con más personas sin hogar genera una alarma significativa en la provincia. Aunque la cifra de 159 puede parecer menor en comparación con grandes centros urbanos como la Ciudad de Buenos Aires (que lidera con 5.176), representa una porción considerable y visible de nuestra población que vive en condiciones de extrema precariedad. Este dato no solo cuantifica un problema, sino que humaniza una realidad que a menudo se ignora o se invisibiliza en las calles de San Miguel de Tucumán y sus alrededores.
Para una provincia como la nuestra, con desafíos económicos y sociales persistentes, la existencia de 159 personas en situación de calle es un indicador crítico de la desigualdad y la falta de acceso a derechos fundamentales. La presencia de estas personas en plazas, terminales y bajo puentes, aunque lamentablemente familiar, ahora tiene el respaldo de una cifra oficial, lo que exige una respuesta contundente por parte de las autoridades municipales y provinciales. La relevancia de este censo radica en la capacidad de transformar la percepción pública y política sobre la situación de las personas en situación de calle en Tucumán, pasando de la mera observación a la necesidad de intervención.
Radiografía de la Vulnerabilidad Extrema: ¿Quiénes son las Personas sin Hogar en la Provincia?
El perfil de las personas encuestadas a nivel nacional, y que se presume es similar en Tucumán, revela patrones preocupantes. El 83% de los relevados son hombres y el 92% son mayores de 18 años, lo que indica una preponderancia de varones adultos en esta situación de extrema vulnerabilidad. Un dato particularmente alarmante es que el 32% de los encuestados lleva más de dos años viviendo en la calle, evidenciando que para una parte de esta población, la indigencia no es una situación transitoria, sino una trayectoria de vida prolongada.
Las historias detrás de estas cifras a menudo incluyen trayectorias de vínculos familiares rotos, lo que agrava la falta de redes de contención social. Además, se asocian con problemas de salud mental no tratados y consumos problemáticos, factores que perpetúan el ciclo de la calle y dificultan la reinserción. La ausencia de un hogar estable no solo implica carencias materiales, sino también la erosión de la dignidad humana y el acceso limitado a servicios básicos como salud, educación y seguridad. Comprender este perfil es esencial para diseñar programas que aborden las causas profundas y no solo los síntomas de la situación de calle en Tucumán.
Desafíos y Oportunidades: Abordando la Situación de Calle en Argentina y Tucumán
Contrario a ciertos estereotipos, el censo desmiente mitos sobre la inactividad de las personas en situación de calle. Los datos recolectados revelan una capacidad de agencia y supervivencia destacable: el 53% de los encuestados realiza alguna actividad laboral para subsistir, demostrando un esfuerzo constante por generar ingresos, incluso en las circunstancias más adversas. Esto incluye desde la venta ambulante hasta trabajos informales, que, si bien precarios, son vitales para su día a día.
Además, el informe destaca la importancia de las redes de apoyo y la asistencia estatal. Un 56% percibe transferencias sociales, como la Asignación Universal por Hijo o el programa Potenciar Trabajo, lo que subraya el rol fundamental de estas políticas para mitigar la indigencia. Un 30% cuenta con ingresos previsionales, lo que sugiere la presencia de adultos mayores en esta población. Sin embargo, la dependencia de comedores para el 44% de su alimentación diaria pone de manifiesto la insuficiencia de estos ingresos y la necesidad crítica de servicios de alimentación. Un aspecto que requiere atención es el bajo porcentaje (42%) de personas con discapacidad que cuentan con el Certificado Único de Discapacidad (CUD), una herramienta clave para acceder a derechos y beneficios, lo que evidencia barreras burocráticas y de información para una población especialmente vulnerable, incluyendo las personas en situación de calle en Tucumán.
Perspectivas Futuras: Políticas Públicas para las Personas en Situación de Calle
El alcance de este primer censo, aunque valioso, es parcial y presenta limitaciones significativas. La no adhesión de cinco provincias clave – Buenos Aires, Tierra del Fuego, La Rioja, Santiago del Estero y Formosa – impide tener una cifra total definitiva y completa del fenómeno en Argentina. Esta ausencia es particularmente relevante si consideramos que solo la provincia de Buenos Aires presentaba niveles de indigencia superiores al 6% el año pasado, lo que sugiere que el número real de personas sin hogar en el país es considerablemente mayor al de las 9.876 relevadas. Esta falta de datos exhaustivos dificulta la asignación equitativa de recursos y la coordinación de políticas a nivel federal, impactando indirectamente también en la situación de provincias como Tucumán.
A pesar de esta limitación, el censo proporciona una base invaluable para el diseño de políticas públicas. La meta es pasar de la asistencia paliativa a la implementación de estrategias de inclusión a largo plazo. Esto implica no solo proveer albergues temporales y alimentos, sino también abordar las causas estructurales: facilitar el acceso a la vivienda digna, fortalecer la salud mental, ofrecer programas de capacitación laboral y promover la revinculación familiar. Para Tucumán, este informe es una llamada de atención para intensificar los esfuerzos de los organismos locales, como el Ministerio de Desarrollo Social provincial y las Secretarías de Desarrollo Social municipales, en la formulación de planes específicos que garanticen una vida digna para las personas en situación de calle y prevengan que más ciudadanos caigan en esta situación.
- El censo nacional relevó a 159 personas en situación de calle en Tucumán, posicionándola como la octava provincia con más casos.
- A nivel nacional, el 83% de las personas sin hogar son hombres y el 92% son mayores de 18 años.
- Un alarmante 32% de los encuestados lleva más de dos años viviendo en la calle.
- Más de la mitad (53%) realiza alguna actividad laboral para subsistir, y el 56% percibe transferencias sociales.
- El 44% de la población censada depende de comedores para su alimentación diaria.
- Solo el 42% de quienes tienen una discapacidad cuenta con el Certificado Único de Discapacidad (CUD).
- Cinco provincias, incluyendo Buenos Aires, no adhirieron al relevamiento, lo que limita la visión completa del problema a nivel nacional.
Este primer censo, con sus aciertos y limitaciones, es un punto de partida crucial. La evidencia es clara: las personas en situación de calle no son solo una estadística, sino individuos con historias, desafíos y, a menudo, una sorprendente capacidad de resiliencia. El desafío para Tucumán y para el país es transformar estos datos en acciones concretas que promuevan la dignidad, la inclusión y el derecho a un hogar para todos.




