El triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva sobre Flávio Bolsonaro en el balotaje brasileño abrió distintas lecturas dentro del Gobierno nacional, mientras el presidente Javier Milei evitó saludar al mandatario reelecto.
En la Casa Rosada conviven dos miradas: algunos sostienen que la victoria del líder del PT refuerza el objetivo de Milei de consolidar su vínculo directo con Donald Trump; otros advierten que el resultado podría favorecer al peronismo de cara a las elecciones de 2027.
Por qué perdió Bolsonaro, según el oficialismo
En el Gobierno atribuyen la derrota de Bolsonaro al impacto de sus últimas propuestas económicas y laborales, al rechazo que generó entre mujeres y jóvenes, y a la capacidad de Lula para captar votos de otros candidatos de primera vuelta. «El rechazo a Bolsonaro fue muy fuerte», resumió un funcionario. Lula se impuso con el 51,76% frente al 48,24%.
«Falta un año para la elección en la Argentina. Un año es demasiado, pero ya hoy se ve una tendencia complicada», admitió una fuente libertaria.
El silencio presidencial se explica también por la postura de Flávio Bolsonaro, que anticipó un pedido de nulidad de los comicios. «Si Flávio desconoce el resultado, nos deja en una situación difícil», reconocieron cerca de Milei.
En el oficialismo destacan, de todos modos, el peso del Partido Liberal en el Congreso brasileño —121 diputados y 28 senadores, frente a 70 y 9 del PT— y anticipan que Lula podría tener dificultades para avanzar con su agenda. Prevén además que la relación bilateral seguirá siendo compleja.




