El Fondo Monetario Internacional (FMI) alcanzó un acuerdo a nivel técnico con la Argentina para completar la tercera revisión del programa de Facilidades Extendidas, un paso necesario para liberar un desembolso de US$ 900 millones que todavía debe aprobar el Directorio Ejecutivo.
En su comunicado, el organismo destacó el superávit fiscal, la desaceleración de la inflación y la acumulación de reservas, y precisó que el Banco Central compró cerca de US$ 16.000 millones en lo que va de 2026. «El programa continúa arrojando resultados impresionantes, a pesar de un contexto global más complejo», señaló.
Metas fiscales y reservas
El FMI remarcó que el superávit primario del 1,4% del PBI previsto para 2026 seguirá siendo un pilar del programa y espera un esfuerzo similar en 2027, en línea con el Presupuesto enviado al Congreso. También sostuvo que el BCRA deberá seguir comprando divisas para fortalecer su capacidad de afrontar shocks, con un esquema que preserve la flexibilidad cambiaria dentro de las bandas.
La política de acumulación fue uno de los ejes de la discusión con los técnicos del organismo. Las compras se aceleraron en octubre, cuando superaron los US$ 1.200 millones, aunque la racha se interrumpió en las últimas jornadas. El ministro Luis Caputo proyectó que el año podría cerrar con compras cercanas a los US$ 20.000 millones.
El desafío del financiamiento
El Fondo señaló que las autoridades mantendrán la disposición de volver a los mercados internacionales cuando las condiciones lo permitan, un objetivo que sigue siendo complejo con un riesgo país por encima de los 750 puntos. También pidió profundizar los mercados de capitales locales e impulsar inversiones bajo el RIGI.
Cuándo llegarían los fondos
La aprobación del Directorio está prevista para principios de diciembre, por lo que el dinero no llegará antes del vencimiento de US$ 800 millones en intereses que el Gobierno debe pagar al FMI el 1 de noviembre.




